domingo, 8 de noviembre de 2009

La Morsa nuevamente en la red


Bien, luego de meses de indolencia, La Morsa era Paul vuelve a subir a la red su primer disco homónimo. Hacerlo desde: http://www.mediafire.com/download.php?jrtj2wwjzyr


En breve estará el segundo...

miércoles, 14 de octubre de 2009

Great music!


Hello Friends! Quisiera recomendarles los dos discos que están ocupando mis oidos por estos días. El primero es el proyecto solista de Stuart Murdoch, vocalista y compositor de Belle & Sebastian. Se llama God Help the Girl y es una belleza. Se trata de una banda sonora para una peli que aún no existe. Atención a la voz de Catherine Ireton, un descubrimiento. Bajarlo de http://www.mediafire.com/download.php?jj1mrmmyfoq. El otro es un proyecto extrañísimo y alucinante, llamado Dark Night of the Soul, en alusión al poema del místico del barroco San Juan de la Cruz. Se juntaron Dangermouse (el que hizo un mash up con el Album blanco de los Beatles), con Sparklehorse, y ¡David Lynch!. Una gran colección de canciones que no pudieron venderse por temas legales, pero está en internet. En http://www.megaupload.com/?d=YOW2UKHD. Saludos.

Los árboles están quietos


Frente al oscuro vacío de un bosque en la noche, los árboles están quietos. Una sombra se mueve indecisa entre los destellos de luz que dejan pasar sus hojas. Algo ha sucedido, eso se comenta en el pueblo. Los susurros frente a las puertas mal iluminadas se multiplican, y nadie quiere enterarse. La vieja taberna está a punto de cerrar, el encargado mira las monedas que quedaron en las mesas mientras barre, y un viejo borracho ronca con la cabeza apoyada en el respaldo de su silla. La magia está en el aire, hay algo como eléctrico que late en la atmósfera, los curiosos miran a través de las rendijas de las ventanas. Nadie se atreve a salir. De pronto, los pasos se acercan por el camino principal, las voces comienzan a ser más claras, y la amenaza se convierte en una realidad.


Mañana nunca se sabe.

lunes, 3 de agosto de 2009

Los sonidos tiñen el aire


La morsa está agazapada. Apoya su oído contra las muros de la ciudad, para escuchar lo que
está pasando del otro lado. Los sonidos tiñen el aire, se unen, se encuentran en la confluencia
de mágicas coordenadas. Surge la música. Varias almas han acompañado este viaje, pulsando
las graves notas que dan firmeza y sentido a la fórmula secreta. Hoy está Diego, conectando
con los tres viejos ermitaños de siempre, acompañando y enriqueciendo la magia como si
hubiera nacido en ella, como si hubiera nacido de ella. Las canciones se están inventando a sí
mismas. En pocos días, todo el proceso se convertirá en un nuevo disco, una estrella más en la
galaxia de sonidos que existe en el universo.